Vacas de pasto

Vacas libres de encierros

Toda la carne de nuestra Tienda proviene de pequeñas ganaderías. Nuestras vacas son de pasto, es decir, pastan gran parte del día, que es lo que tiene que hacer una vaca, y viven en semilibertad.

Las propiedades de la carne procedente de vacas criadas en semilibertad es infinitamente mayor que las que poseen aquellas que viven en granjas criadas única y exclusivamente con el objetivo de una crianza más rápida para así generar más ventas.

Vivir en libertad

No al hacinamiento de los animales. Los que estamos viviendo en esta época, por suerte o por desgracia, sabemos lo que es vivir sin libertad, en confinamiento. Afortunadamente, lo nuestro ha sido por poco tiempo, pero imagínate por una momento, vivir todos los días de tu vida sin poder moverte, sin salir al exterior, sin que tan siquiera te de la luz del sol.

Cualquier organismo vivo necesita movilidad. La movilidad implica que todo el cuerpo del animal transporte oxigeno renovando músculos, oxigenando células, e incluso, evitando la ansiedad que pueda sufrir debido al encierro. Todo este mal vivir provoca enfermedades y, consecuentemente, la administración de medicamentos de forma masiva que vamos a ingerir indirectamente.

Nuestras vacas pasan todo el día al aire libre, caminan, saltan, toman el sol y hasta echan alguna que otra carrerilla. Luego, cuando el día va cayendo se recogen hasta el día siguiente.

Alimentación

Nuestras vacas comen hierba y forrajes. Esta alimentación se complementa con algo de pienso totalmente libre de hormonas y sin transgénicos. Esta dieta deriva en una carne sana y menos grasa, cuya calidad es infinitamente mejor.

Presentan grasas importantes para el ser humano como son el Omega 3 y el Omega 6, sin embargo, en una carne sana como la nuestra, el omega 3 es mucho más alto que en una carne no tan saludable. El Omega 3 es ideal para el corazón y la artritis. Además, protege contra determinados tipos de cáncer entre los que destacan el de mama, de próstata y de colon.

Por otro lado, se disminuye la cantidad de omega 6, por lo que la relación entre uno y otro es más equilibrada y hace que sea muy beneficioso. No quiero decir que el omega 6 sea malo, pero un exceso del mismo provoca un efecto inflamatorio.

También, nuestra carne es muy rica en Acido Linoléico Conjugado o CLA, que se produce en los rumiantes. Se encuentra en el tejido muscular de estos y se habla mucho de él porque ha resultado ser anticancerígeno. A mayores, es un bloqueador y quemador de grasas, estimula la producción de anticuerpos, potencia el sistema inmunológico y reduce las respuestas alérgicas.

El CLA presenta tantos beneficios que merece otro artículo a parte.

Vitamina E , es un potente antioxidante que protege a las células de los radicales libres, y un gran anticancerígeno, además 𝐛𝐥𝐨𝐪𝐮𝐞𝐚 𝐥𝐚 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐧𝐢𝐭𝐫𝐨𝐬𝐚𝐦𝐢𝐧𝐚𝐬 y 𝐩𝐨𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐞𝐥 𝐬𝐢𝐬𝐭𝐞𝐦𝐚 𝐢𝐧𝐦𝐮𝐧𝐢𝐭𝐚𝐫𝐢𝐨.

Por otro lado cuando las vacas consumen pasto , consumen carotenoides (pigmentos naturales de las plantas), y estos se quedan en su carne. De entre los carotenos destaca el beta-caroteno, precursor de la vitamina A, beneficiosa para la visión .

Una alimentación basada en pasto aumenta la integridad de las mucosas y la piel, creando una 𝐛𝐚𝐫𝐫𝐞𝐫𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐢𝐧𝐟𝐞𝐜𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐛𝐚𝐜𝐭𝐞𝐫𝐢𝐚𝐧𝐚𝐬 𝐲 𝐥𝐨 𝐯𝐢𝐫𝐮𝐬. 𝐑𝐞𝐠𝐮𝐥𝐚 𝐥𝐚 𝐟𝐮𝐧𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐢𝐧𝐦𝐮𝐧𝐞 𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐯𝐞́𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐝𝐮𝐜𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐠𝐥𝐨́𝐛𝐮𝐥𝐨𝐬 𝐛𝐥𝐚𝐧𝐜𝐨.

En alimentación Gallega sabemos lo difícil que lo tienen los ganaderos pequeños, lo duro que es y la cantidad de horas que trabajan, ya que lo vemos diariamente. Sería para ell@s mucho más fácil salirse del sistema convencional y mecanizar todo, ganando así mucho más dinero y libertad; pero saben que no sería lo mismo.

La alimentación de nuestras vacas, además de ser más sana, supone que la carne sea infinitamente mejor en cuanto a su sabor, aroma y color.